Videointerviews sobre John Dewey del Centro Dewey de la Universidad de Köln

Videos sobre John Dewey de

la Universidad de Köln

Reconstructing Dewey Today

Dewey Scholars in Dialogue with Interactive Constructivism

The aim of this film project is to present actual aspects of Deweyan pragmatism and discuss them with leading Dewey scholars today. We have therefore chosen a number of general and specific topics that seem highly relevant from the perspective of contemporary pragmatism as well as interactive constructivism. The selection does not claim to give a systematic introduction but rather explores exemplarily components of possible reconstructions of Deweyan pragmatism. Each scholar will be presented in documentation (10-25 minutes film). S/he will be confronted with some (often well-known) quotations from Dewey’s works. Responding spontaneously, s/he will be asked to give an interpretation about what, in his or her minds, is the actual import and relevance of this thought. Supplemented by a curriculum vitae and selected references of the scholar, the documentation is accessible in the internet on this website of the Cologne Dewey-Center.

With this project we hope to create a diverse and multilayered collection of personal statements about possible approaches to interpreting the challenges of pragmatism for our time. The collection is meant in the first place to present a public site of information for students and all who are interested in pragmatism. The presentation shall provide vivid and personal impressions about important questions, perspectives and theoretical resources in the pragmatic tradition. The dialogues intend to emphasize the practical relevance of these resources in face of present problems in our complex world.

We intend to complement the project over the upcoming years. All scholars in the pragmatic and construcitvist community are invited to cooperate in the project.

Listado de videos por expositor:

James Campbell
2007 – online
Distinguished University Professor at the University of Toledo

Vincent Colapietro
2008 – online
Professor at Pennsylvania State University

Steven Fesmire
2008 – online
Professor at Green Mountain College

Michael Eldridge
2008 – online
Professor at UNC Charlotte

William Gavin
2007 – online
Professor at the University of Southern Maine

Jim Garrison
2008 – online
Professor at Virginia Tech

James Good
2008 – online

Judith Green
2007 – online
Professor at the Fordham University

Charlene Haddock-Seigfried
2008 – online
Professor at Purdue University

Larry A. Hickman
2007 – online
Professor at the University of SouthernIllinois and Director of the Dewey-Center

John J. McDermott
2008 – online
Professor at Texas A&M University

Hugh McDonald
2008 – online
Professor at the New York City College of Technology

Matthew Pamental
2008 – online
Assistant Professor at Nothern Illinois University

Gregory Pappas
2008 – online
Professor at Texas A&N University

John Shook
2008 – online
Professor at University at Buffalo, New York

Leonard Waks
2008 – online
Professor Emeritus at Temple University

Jennifer Welchman
2008 – online
Professor at the University of Alberta (Canada)

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Conferencia: "The Current Human Rights Crisis in Light of the Thought of Hannah Arendt" – Chile

The Current Human Rights Crisis

in Light of the Thought of Hannah Arendt

30 de octubre – 16:30hs

Instituto de Humanidades de la UDP
(Sala Seminario, Av. Ejército 278, patio interior, tercer piso)
Chile

El Centro de Análisis de Investigación Política (CAIP) y el Instituto de Humanidades de la Universidad Diego Portales invitan a la conferencia The Current Human Rights Crisis in Light of the Thought of Hannah Arendt, a cargo de Julia Honkasalo. El evento se desarrollará el día viernes 30 de octubre a las 16:30 hrs. en el Instituto de Humanidades de la UDP (Sala Seminario, Av. Ejército 278, patio interior, tercer piso).

hannah-arendt1En esta conferencia, se abordará la crisis de los derechos humanos en la actualidad, a partir del pensamiento político de Hannah Arendt. Julia Honkasalo se graduó de Master en el Departamento de Filosofía en la Universidad de Helsinki, Finlandia y actualmente es Ph.D (c) en Filosofía por la misma universidad.

Junto a su interés por el pensamiento de Hannah Arendt, sus intereses incluyen el pensamiento de Judith Butler, Alain LeRoy Locke, filosofía y política del lenguaje, política de la identidad, metafilosofía, acción política (praxis), discurso y legalidad de los derechos humanos internacionales y la crisis de Medio Oriente.

La conferencia será dictada en inglés. Para acceder al artículo por presentar, hacer click aquí.

Se ruega confirmar su asistencia a contacto@caip.cl

Novedad Editorial: "La persecución y el arte de escribir" de Leo Strauss – Amorrortu


Amorrortu Editores

Leo Strauss

Leo Strauss
La persecución y el arte de escribir.

256 págs.
Disponible desde el 22 de octubre en librerías

«La persecución, entonces, da origen a una peculiar técnica de escritura y, con ello, a un peculiar tipo de literatura, en la cual la verdad acerca de todas las cosas fundamentales se presenta exclusivamente entre líneas. Esa literatura no se dirige a todos los lectores, sino sólo a aquellos que son confiables e inteligentes. Tiene todas las ventajas de la comunicación privada sin sufrir su mayor desventaja: llegar sólo a las relaciones del escritor. Disfruta de todas las ventajas de la comunicación pública sin padecer su mayor desventaja: la pena capital para el autor» (De La persecución y el arte de escribir).

Todos los ensayos reunidos en esta obra tratan sobre un único problema: la relación entre filosofía y política. Aquí, Strauss plantea la tesis de que muchos filósofos, en especial los filósofos políticos, han reaccionado ante la amenaza de la persecución disimulando sus ideas más expuestas a controversia y más heterodoxas.

«Es una tesis [de Strauss] que pocos, si hubiera alguno, de los grandes libros de filosofía y de filosofía política […] pueden simplemente “leerse”, sin que importe con qué energía […]. Tienen que ser estudiados, y de una manera especial, pues si son verdaderamente grandes es probable que su intención sea tanto ocultar como revelar. […] La mayor parte de La persecución y el arte de escribir está dedicada a tres largos ensayos, sobre el “arte de leer” la Guía de perplejos de Maimónides, El cuzarí de Yehuda Halevi y el Tratado filosófico-político de Spinoza […] [Estos ensayos] están tan íntimamente razonados, son tan brillantes en sus análisis de detalles de estilo y argumentación, que es imposible resumirlos con justicia» (Irving Kristol).

Leo Strauss (1899-1973) fue profesor emérito de la Cátedra Robert Maynard Hutchins de Ciencias Políticas en la Universidad de Chicago.

Novedad Editorial: "Hermenéutica y acción" y "Fe y filosofía" de Paul Ricoeur – Prometeo

INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA


Hermenéutica y acción

De la Hermenéutica del Texto a la Hermenéutica de la Acción

Autor: Paul Ricoeur

ISBN: 978-987-574-251-2

198 páginas

Precio: $ 45

Uno de los conceptos clave de Ricoeur es el de la libertad, pero no de una libertad abstracta, sino de una libertad que, sin dejar de trascender sus mediaciones, está mediada por el mundo de la cultura y las instituciones (económicas, sociales, políticas, religiosas) y ha de realizarse responsablemente en la historia. No se trata de una libertad cerrada en autosuficiencia estéril, sino autónoma y responsable, pero abierta a la interpelación liberadora de la fe.

Fe y filosofía

Autor: Paul Ricoeur

ISBN: 978-987-574-275-8

204 páginas

Precio: $ 45

Dice Paul Ricoeur: “En la misma medida en que defiendo mis escritos filosóficos contra la acusación de cripto-teología, me guardo con el mismo cuidado de asignar a la fe una función cripto-filosófica, lo que sería seguramente el caso si se esperara de ella que ‘cierre los agujeros’ abiertos por las múltiples aporías en las que, según me parece, desembocan problemas tales como el de la identidad del sí mismo a través del tiempo o los dilemas morales abiertos por los conflictos de los deberes. Con respecto a esto, me cuido de aplicar a la relación entre filosofía y fe bíblica el esquema pregunta-respuesta, como si la fe aportara sus propias respuestas a las preguntas que la filosofía plantearía y dejaría abiertas. Es preciso reconocer que también la filosofía asume a menudo el carácter de respuesta, así como que la fe es frecuentemente interrogante. Para inteligir la relación entre fe y filosofía, es preciso reconocer la diferencia entre problema y llamado. Resolver un problema planteado es lo que nosotros hacemos y formulamos en filosofía o en matemáticas; en cambio, un llamado es recibido, no como viniendo de nosotros, sino (para el creyente judío o cristiano) de una Palabra recogida en las Escrituras y trasmitida por las tradiciones que resultan de ellas, según una multiplicidad de caminos suscitados por la diversidad primitiva de estas Escrituras, ninguno de los cuales agota la riqueza inextinguible de la Palabra”.

AUTOR


Paul Ricoeur (1913-2005) es uno de los más importantes representantes de la escuela filosófica conocida como Hermenéutica. Entre sus principales obras pueden nombrarse Lo voluntario y lo involuntario, Finitud y culpabilidad, El conflicto de las interpretaciones, Freud: una interpretación de la cultura, Tiempo y narración, La metáfora viva, Sí mismo como otro, Del texto a la acción, Ideología y utopía y La memoria, la historia, el olvido.

"La izquierda cultural" – Facundo Calegari

La izquierda cultural

por Facundo Calegari

Aparecido originalmente en Ciudadanía & Democracia,
26 de octubre de 2009 (ir al enlace original)


“I haven’t the foggiest idea about what Althusser meant by “science”. His book seemed to me bullshit from beginning to end. I´ve got no conception of what turned people on in Althusser”

Richard Rorty, 1988.



En el marco de una serie de conferencias realizadas entre 1996 y 1997 en el Stanford Humanities Center, Richard Rorty expresa sus habituales virtuosismos literarios y prácticos en una compilación posteriormente conocida con el nombre de “Forjar Nuestro País: el pensamiento de izquierdas en los Estados Unidos del Siglo XX”.

Con la intención de dar una breve pero prístina descripción de la política de izquierdas en la territorialidad y temporalidad en cuestión, una primaria división entre radicales y reformistas se constituye como el necesario primer paso del conato: a saber, mientras los reformistas encuentran su punto de partida en que las democracias constitucionales representativas contienen en su interior la posibilidad de reformas tendientes hacia incrementales espectros de libertad e igualdad, los radicales, sencillamente, no están de acuerdo. O también, mientras los reformistas contemplan y aprecian a Karl Marx como aquel brillante economista político que vio como los ricos utilizarían la industrialización para seguir hundiendo exacerbadamente a los pobres en la miseria y el sufrimiento, los radicales sostienen su verdad revelada y revolucionaria en la figura bíblica del Manifiesto Comunista y sus profecías impávidas.

En última instancia, mientras los reformistas poseen la convicción de que las mayores desigualdades y sufrimientos humanos se pueden corregir utilizando las instituciones democráticas, reformando la legislación, creando partidos que se conviertan en opciones concretas de poder, o sencillamente votando a los políticos adecuados, los radicales piensan que es necesaria una revolución total de las formas culturales occidentales.

Naturalmente, el siguiente movimiento descriptivo utilizado por Rorty acepta la posibilidad de distinguir entre una primera generación de políticos de izquierda -aquellos que de la mano de John Dewey, Walt Whitman, Roosevelt, Lyndon Johnson, Martin Luther King y otros tantos, tienen mucho por lo que ser reconocidos en materia de democratización y reformas legislativas-, y una nueva generación de políticas de izquierda que sustituyó a la economía política, al sistema tributario, a la salud, a la educación y a la distribución del ingreso por el encanto de la filosofía apocalíptica foucaultiana o por la indescifrable panoplia proto-conceptual toninegrista.

En este sentido, la afirmación rortyana latente y ulterior es que el horizonte de la política de izquierdas contemporánea ha creado una suerte de izquierda cultural que se reafirma en la solitaria existencia de guetos pseudo-académicos abocados a la discusión de textualidades pos marxistas o abocados a las discusión de las políticas de género y etnia: una izquierda cultural que, en definitiva, prioriza los estigmas culturales impuestos antes que la discusión sobre el avance desenfrenado del capital y el sufrimiento de millones de almas desamparadas ante el yugo de la pobreza y la marginalidad. Y aquí una meridiana aclaración se hace necesaria, a la vez que inexcusable: todas estas cuestiones representan inobjetables cuestiones sociales debidamente problematizadas y necesarias de ser abordadas, pero cuando éstas se constituyen como los únicos ítems en la agenda política de la izquierda, las vacancias parecen abrumadoras y la consustanciación con las enunciaciones conservadoras son por demás preocupantes.

A modo de ejemplo, llegada la fecha en la cual se realizan las marchas de solidaridad para con la causa de los trabajadores de la empresa Kraft Foods, la izquierda cultural argentina se cuece en su propia salsa -al igual que en las protestas de género, en los estudios etnográficos, en la reivindicación de las poblaciones originarias, en las nuevas formas de movilización social o en los reclamos ecologistas. La paupérrima performance política y la pobrísima enunciación doctrinal de las agrupaciones de izquierda más visibles en el conflicto así lo muestran.

Ni que decir de los periodos en los cuales nuestras agrupaciones estudiantiles izquierdistas de todo el país se ven ante la necesidad de “hacer campaña” de cara a los comicios universitarios: verdadero ejercicio de patetismo paternalista y tardo-adolescencia hormonal, la izquierda cultural encuentra el recinto ideal para la militancia insustanciada y el debate circular (el debate que se cristaliza en donde unos y otros explican al mundo y sus alrededores ya sea con Scalabrini Ortiz o con Lenin, pero únicamente con alguno de ellos). Allí en donde reina la filosofía revolucionaria althuserriana y el imperio es el enemigo principal, la defensa de la pretendida “excelencia académica” y la “universidad crítica” descansa en los brazos de aquellos que desprecian la lectura de los clásicos, desprecian a las cátedras y a la investigación empírica, y finalmente utilizan a las Facultades solamente como templos en donde releer y debatir su Tora hasta el hartazgo.

Entonces, los interrogantes brotan por doquier: ¿es este el escenario de izquierdas deseable para enunciarse coherentemente en contra de la conservadurización casi consuetudinaria de la política vernácula? ¿Es suficientemente amplia la agenda de esta izquierda cuando se pretende contribuir a la disminución del sufrimiento humano en todas sus expresiones? ¿Es siquiera algo pragmático o útil en términos políticos agregados? ¿Puede sentar las bases para la construcción de una común narración política con algunas tímidas posibilidades de legitimación ciudadana?

La respuesta parece ser, inmediata y exasperadamente, negativa.

Plantear la problemática de la estabilidad y la mejora de las condiciones laborales implica -desde una perspectiva de izquierda reformista- mucho más que la sola salida a la calle ante sucesos considerados en su aislamiento: implica plantear coherentemente los problemas centrales del trabajo y de nuestra estructuración social, implica plantear el problema de la propiedad privada y su constante tensión con la libertad y la igualdad, implica plantear alternativas de economía social y comunitaria independientes de las lógicas mercantiles, implica plantear la necesidad de una reforma tributaria que resuelva la regresividad inmediatamente, implica la necesidad de coherencia y equidad presupuestaria en todas las unidades de la administración, implica el debate sobre la universalidad de la política social, implica el debate sobre un modelo de desarrollo con mayor endogeneidad y autonomía de lo local, implica la denuncia sobre la concentración económica y el poder estructural y sistemático de fijación de precios, implica tantas otras cosas… pero, a la vez, todas estas parecen estar vetadas por la estrechez política y doctrinaria del gueto izquierdista cultural.

Esta izquierda cultural ha dejado de ser desde hace tiempo una respuesta coherente a las demandas más acuciantes de la realidad ciudadana: producto de innumerables desatinadas ausencias políticas, la izquierda se encuentra aislada, impotente e inútil. Imposibilitada de construir espacios y narraciones alternativas a un reparto de poder escandalosamente conservador, se ha retraído a la falsa y caótica discusión académica -y quizás, ya ni a eso- proyectando debates sobre las significaciones teóricas de un pretendido simposio realizado en el sótano de alguna universidad o de ninguna, que significan una cosa o que no significan nada en absoluto, sobre algo que se dijo una vez o que no se dijo nunca… y con la inundada pretensión de encarnarse como redentores de la ciudadanía toda.

Resulta obvio que para esta izquierda el derecho y la economía se encuentran totalmente deslegitimados y atados a una fútil caracterización de “disciplinas liberales-burguesas”, razón suficiente para desafectarse de sus esferas relativas sin mayor reparo en su importancia práctica. Nada más ridículo, conservador y desacertado, desde donde se lo contemple.

En lugar de resignificar los temas gordianos de estas disciplinas desde perspectivas demócratas radicalizadas para presentar alternativas políticas e ideológicas en sus propias esferas de acción, la izquierda cultural se desafecta, recluyéndose en los ya tradicionales guetos aislados y caducos, siendo esta una más de sus estrategias conservadoras.

Ya a estas alturas, no resulta demasiado desmesurado afirmar que la izquierda actual significa muy poco incluso para los guetos académicos que la cobijan y para las actividades que posibilita: salvando las diferencias entre la política izquierdista del país del norte y la propiamente nuestra, quizás incluso sea inadecuado el mote de izquierda cultural a minorías inconexas y escondidas que ni siquiera han tenido la dedicación de enunciarse sistemáticamente en cuestiones de género o etnia. Y, en rigor de verdad, esta imposibilidad quizás impugne por entero las caracterizaciones vitales del presente ensayo.

En definitiva, no cabe duda de que una izquierda con alguna utilidad social debe fundarse sobre otras bases políticas que conciban a la historia presente y futura -nuevamente con Rorty- como la suma de pequeñas campañas en pos del real mejoramiento de la calidad de vida de la ciudadanía toda, y no ya como un gran movimiento hacia la revelada salvación revolucionaria y unívoca de la patria. En este sentido, resulta necesario que una nueva izquierda democrática aún por nacer le conceda una moratoria a la teoría para acercarse a los sindicatos, a la marginalidad ciudadana, a la investigación, a la propia política partidaria y a otras tantas cosas.

Primeras Jornadas Debates Actuales de la Teoría Política Contemporánea

Primeras Jornadas

Debates Actuales de la Teoría Política Contemporánea

Tercera circular: Prórroga hasta el 26 de octubre

El Objetivo de las Primeras Jornadas Debates Actuales de la Teoría Política Contemporánea es crear un espacio para un genuino debate en torno de problemas políticos reales realizando propuestas y contribuciones concretas. Buscamos sustanciar una crítica a los enfoques tradicionales de análisis político a través de un ejercicio de pensamiento colectivo. La finalidad de este evento es propiciar una reflexión radical sobre las estrategias y horizontes de la política de nuestro tiempo.

Queremos utilizar el marco de los desarrollos recientes de la teoría política para pensar cuestiones fundamentales de nuestra realidad contemporánea y formas de resistencia articulables en prácticas cotidianas.

Queremos implementar una práctica de intercambio que incorpore de forma crítica elementos del discurso académico. Privilegiamos los aportes genuinos y originales por sobre los formalismos académicos. Buscamos generar una discusión genuina que busque operar sobre la realidad más que “curar” categorías abstractas.

Dinámica:

Las Jornadas Se realizarán durante dos días Jueves y Viernes 11 y 12 de Marzo del 2010.

La participación es en grupos. Cada grupo trabaja un eje temático específico. En los grupos hay bloques de presentaciones y bloques de debates. Los trabajos de todos los miembros de los grupos son distribuidos con anterioridad. Esperamos que todos lean los trabajos de los miembros del grupo de debate en el que participará.

Los participantes de todos los grupos deben participar en más bloques de presentaciones. Se realizaran debates por grupos y entre grupos.

Jornadas 2.0

Todas las presentaciones y debates serán grabadas en video mediante cámaras web y todo el material será subido a Youtube. Tanto estos videos como los textos de los artículos presentados y todo el material que se produzca en el marco de estas jornadas será cargado a Internet y “prosumido” en Blogs, canal de Youtube y redes sociales como Facebook. Todo el contenido de estas jornadas estará disponible en Internet.

Ejes Temáticos.

Los seis ejes temáticos propuestos son:

* Identidades, Representación y Política
Coordinador: Carlos Figari

* Nuevas formas políticas
Coordinador: Martín Retamozo

* Discurso y Sujeto Político
Coordinador: Germán Perez

* Conflicto y estrategias de Resistencia
Coordinador: Rubens Mendez

* Estética y Política
Coordinador: Elsa Ponce

* Nuevas Fronteras de la Discriminación
Coordinador: Andrea Maynard

Plazos & Cronograma.

Está abierta la inscripción.
Plazo para entrega de Trabajos 20 de Noviembre del 2009.
Último Plazo para entrega de Trabajos 11 de diciembre del 2009.
Distribución de ponencias 30 de enero.

Fecha de las Jornadas 11-12 de Marzo.

Aranceles.

Esta actividad es arancelada. Aunque aún no hemos definido el costo de esta actividad nuestra política es que tenga un costo muy económico (en relación a los Congresos Académicos) y brindarle a los participantes comodidaes y amenidades poco frecuentes en este tipo de eventos.

Inscripciones
Invitamos a todos los interesados en participar en el debate propuesto en las Primeras Jornadas Debates Actuales de la Teoría Política Contemporánea a inscribirse pr medio de una Abstract que resuma la cuestión que quiera desarrollar y discutir en el eje temático que corresponda.

Enviando este resumen quedará inscripto en las jornadas. Posteriormente le pediremos que amplie su propuesta en un trabajo de no más de 15 páginas y extensión óptima de 7 (Formato Times New Romans, 12, Interlineado de 1,5).

El trabajo definitivo que eventualmente deberá presentar debe respetar la pauta de presentar de forma sustancial (no formal) las cuestiones que quisiera discutir y las ideas que propone para este debate. Privilegiamos más las ideas originales que un aparato de referencias excesivamente barroco. Incluso aceptamos punteos con cuestiones, ideas e intuiciones en torno a los temas a tratar.

Para Inscribirse deberá enviar un Abstract de no más de 500 palabras indicando el eje temático en el que quiera participar y sus propuestas para el debate a la dirección de correo electrónico: debatesactuales@gmail.com

Cronograma: Fechas Importantes.

Fecha Límite para el envío de propuestas (Resúmenes): 26 de Octubre del 2009.

Primer Llamado a trabajos: 20 de Noviembre del 2009

Realización de las Jornadas: 11 y 12 de Marzo 2010


Para más Información:

http://teoriapoliticacontemporanea.blogspot.com/

Contacto:

debatesactuales@gmail.com

Reseña: "Ecce Comu" – Daniel Mariano Leiro

Ecce Comu


Gianni Vattimo

por

Daniel Mariano Leiro

En la medida en que procura encarnar la promesa revolucionaria que aspira a que lo dado, la pura efectividad no se convierta en la palabra definitiva, la hermenéutica debolista de Gianni Vattimo ha pretendido mantenerse siempre fiel a una inspiración de izquierda. Esa aspiración vuelve a ponerse de manifiesto en el último libro del filósofo italiano que Editorial Paidós acaba de publicar en castellano.

Bajo el título de Ecce Comu el libro desmiente el juicio apresurado que acusaba al pensamiento débil de ser uno de los últimos productos ideológicos del capitalismo tardío. Y lo hace acentuando de un modo intempestivo la crítica de izquierdas en un momento donde el retroceso de las fuerzas progresistas en el mundo desarrollado ha hecho perder a la izquierda democrática los rasgos de su identidad hasta el extremo de lo irreconocible. Pero lejos de ser un “giro”, la acentuación de la crítica en la hermenéutica de Vattimo, pretende retomar la motivación práctica que lo había inclinado desde joven hacia la filosofía. Una inspiración que no puede desligarse del interés muy en boga en el pensamiento crítico de los años 60 que buscaba una síntesis del espíritu más contestatario de Nietzsche y Marx, lo que puede ayudarnos a entender el título algo hermético del libro que comentamos.

El propio Vattimo reconoce que su procedencia marcada por el sabor amargo de una experiencia política partidaria en cierto modo frustrada, es un episodio en una vida política dilatada que transcurrió en su mayor parte alejada de la contienda de los partidos, pero que se ha visto signada por un compromiso “católico-comunista” al cual el filósofo de Turín nunca ha querido renunciar. Así, se entiende que este testimonio de su paso por la arena política pueda comprenderse como un intento de explicación que, parodiando en cierto modo a Nietzsche con “un poco de ironía libre y goliardezca”, relata las peripecias de un intelectual europeo (y más precisamente católico e italiano) para llegar a ser lo que se era en política.

La ontología de la actualidad que sigue el hilo conductor de la reducción de la violencia basándose en razones ético-políticas se traduce en la búsqueda de una sociedad no-autoritaria a la que se espera llegar mediante la responsable radicalización de un proyecto democrático que, abandonando los residuos metafísicos de la justificación de la ética comunicativa, privilegia a la negociación dialógica y persuasiva como algo consustancial a la idea misma de interpretación. Bien podría entonces afirmarse que el debolismo se realiza en una política que adhiere a una posición “minimalista de contenidos”, asumiendo previamente a la participación de todos en la deliberación compartida, orientaciones éticas muy generales que se desprenden del rechazo de la violencia y el derecho-deber de cada uno a proyectarse a sí-mismo, ejerciendo la mayor libertad posible, precisamente porque no se presupone ninguna definición metafísica de la verdadera naturaleza humana que ha servido siempre para justificar autoritarismos de todo tipo. Por la misma razón, una política de orientación nihilista no presupone un ideal metafísico de igualdad entendido como algo dado, impuesto por la naturaleza humana, sino que deberá reconstituirla en espacios que aseguren el diálogo y la libre participación de todos. Para Vattimo la verdad del socialismo se manifiesta en la época del ocaso del ser metafísico a través de una forma de antinaturalismo radical que debería, ante todo conducir a un programa de liberación del dominio de las leyes del mercado. Restaurar la autonomía política respecto de la economía siguiendo la inspiración de Hanna Arendt, significa según nuestro autor reencontrar en el presente la verdad olvidada del mensaje socialista, cuya validez – aún por realizar – se condensa todavía en aquel famoso lema de La Crítica al Programa de Gotha: de cada uno según sus capacidades y a cada uno según sus necesidades.

Distorsionando la doctrina arendtiana de la política aunque sin llegar a ser infiel, Vattimo considera que se puede llamar “socialista” a una sociedad habitable donde la exigencia de la supervivencia vendría acompañada del reconocimiento, un bien imposible de medir en términos económicos, que constituye una condición indispensable para la buena vida. Una sociedad socialista así entendida, con capacidad de decisión para resistir los embates que la globalización económica engendra, y su inevitable contrapartida, la indisciplina desordenada del populismo, sería una sociedad que pudiera garantizar el equilibrio de las diferencias, mediante la afirmación del derecho al reconocimiento de las comunidades que lo integran. De hecho una sociedad en la cual comenzara a tomar cuerpo este ideal de libertad, debería ser una sociedad de relaciones más flexibles donde pudieran vivir muchas comunidades diversas que no necesariamente comparten los mismos ideales ni las mismas formas de vida; una sociedad pluralista capaz de tolerar en su interior incluso hasta algunos focos de anarquía, sin necesidad de llegar al límite indeseable de la resistencia antisocial.

La aspiración al comunismo a la que Vattimo considera que se debería retornar después del fin del comunismo soviético no puede ser otra que la del sueño de una sociedad libre del dominio, en donde se consigue recuperar las dimensiones utópicas de la izquierda. Un mundo ya no alienado por la división del trabajo, sería tal vez un mundo más justo, pero no un mundo perfecto. En efecto, el ideal de una sociedad libre de las relaciones de poder y de la estructura de propiedad dominante que no produce riqueza ni emancipación para todos, no se puede simplemente identificar con el viejo sueño de una comunidad sin más conflictos (lo que tampoco sería deseable), porque el interés de cada uno llegara a confluir en perfecta armonía con la voluntad de todos.

En el final de la metafísica cuando han declinado las formas de autoridad del pasado, la posibilidad de un comunismo libertario podría solamente fundarse en una concepción hermenéutica de la sociedad, más acorde a la vida democrática, para la cual el conflicto de interpretaciones debería ser su normal modo de funcionar. Es precisamente el reconocimiento de esa experiencia de la pluralidad liberada del mundo, lo que permitiría que los conflictos puedan desenvolverse en forma menos violenta, porque se descubren, siguiendo las enseñanzas de Nietzsche, como conflictos de interpretaciones que se asumen como tales.

La aspiración del comunismo que Vattimo piensa que se debería rescatar, tendrá que liberarse de los ideales del “desarrollo” y el rendimiento económico que terminaron por difuminar el contenido libertario del programa leninista de los soviets, en un intento desesperado por convertir a la estructura estatal-comunista en el más eficiente modelo de organización de la producción. Si alguna conclusión podemos todavía extraer de aquella experiencia fracasada, así como de los sucesivos recortes al sistema socialdemócrata europeo que en las últimas décadas se han propuesto un intento de racionalización, es que cualquier avance hacia el socialismo se pervierte cuando se intenta competir con el capitalismo en términos de su eficacia productiva. En tal sentido, será mejor abandonar toda esperanza de que el socialismo pueda hacer funcionar a la economía sin los males de crisis y desocupación de las que el marxismo cientificista pretendió verse liberado, imaginando la posibilidad de un mundo planificado y completamente racional. La finalidad de un cambio en las relaciones de poder vinculado a la estructura de propiedad como aquel en la cual piensa el filósofo italiano, nunca podría seguir los criterios de rendimiento y eficiencia del capitalismo, sino el interés de asegurar una vida “buena” a una mayor cantidad de personas, lo que solamente se puede apreciar desde una lógica del don diferente de la que domina el mundo del mercado.

Desde una racionalidad hermenéutica no-metafísica como la que el pensador italiano defiende la necesidad del socialismo debilitado en las actuales condiciones de la tardo-modernidad, no puede justificarse más que haciendo referencia a una posible respuesta que el penseiro debole intenta ofrecer a la transmisión histórico-cultural en la cual se ha formado y en la cual la escucha atenta del mensaje de la caridad del cristianismo secularizado, donde un Dios piadoso se encarna, no más en señor sino en hermano, no podría sino ejercer un peso fundamental.

A la luz de los acontecimientos nada alentadores del presente, Vattimo ha visto apagarse la confianza que alguna vez tuvo en el ideal de una Europa unida y haciendo de contrapeso político a la soberanía de la globalización económica, impuesta de forma violenta por la coalición atlántica y sus aliados contra el terrorismo mundial. Conspira contra ese sueño no sólo la corrupción y deficiencias de las clases dirigentes europeas, sino también el hecho de que las masas que viven dentro de la fortaleza militarizada que la sociedad “opulenta” ha levantado para su defensa, tienden a no cuestionar la reducción de las libertades individuales, con tal de no perder los privilegios que el mundo desarrollado les puede todavía asegurar. Y a medida que Vattimo ha visto menguar su fe en el rol del viejo continente, ha ido depositando cada vez más, sus esperanzas en las posibilidades del “ejemplo Latinoamericano”, del cual nos habla unas pocas páginas de Ecce Comu. Un ejemplo en el que a pesar de sus múltiples falencias y debilidades, se podría comenzar a trabajar para oponer una alternativa al caricaturesco ideal democrático de una Europa cooptada en su mayor parte por su dependencia tecnológica al modelo americano

El filósofo de Turín es conciente de que el ideal de una sociedad augurable que propone no parece estar muy cerca en la actual situación del mundo. Y aún así su provocador libro consigue reabrir un debate que parecía clausurado en un tiempo escaso de discusiones. Lo cierto es que mantener viva la esperanza que Ecce Comu intenta transmitir parece ser la única alternativa por la que vale todavía la pena luchar.